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Montreal
sábado, 15 mayo 2021

El hilo rojo

Existe una leyenda oriental que cuenta que dos personas que verdaderamente se merecen están unidas por un hilo rojo invisible, un hilo que amarra sus dedos meñiques. Esta unión...

Olor a óleo

Tengo ciertos fanatismos. Me encantan los programas de televisión donde aparecen videntes, las series de médicos y los concursos de cocina. Adoro las novelas románticas, los cantantes que la...

Lo bueno de recordar lo bueno

Puede sonar demasiado sincero y vacío, pero me gustan las películas en las que no tengo que pensar. No es que las “profundas” sean malas, a veces hasta me...

Un bolsillo lleno de galletas

Siempre pensé que el origen de aquella galleta estaba dentro de un bolsillo. Luego crecí y entendí que aquel bolsillo, cocido a esa camisa de botones, sólo servía para...

La difícil habilidad de escuchar

Muchos hablamos de manera exagerada, a veces hasta se nos olvida respirar mientras lo hacemos. Creo que es una de las cosas más fáciles de hacer: hablar sin pensar...

BLOG – La felicidad: un estado de ánimo que se aprende

Más de una vez nos hemos tropezado con personas que, seguramente, cuando nacieron, en vez de llorar, sonrieron. Individuos excesivamente alegres que no permiten que nada les cambie su estado...

Una taza de café: el mejor de los pretextos

Por ahí dicen que el vino seduce, y el café enamora. Para mí, esta frase encierra mucha verdad: el café es la excusa perfecta para que dos extraños se...

Un cubo de infinitos colores

Mi abuelo tenía un cubo de Rubik; ese famoso rompecabezas mecánico tridimensional que todos conocemos. Cuando el cubo perdió color, debido a los innumerables intentos por resolverlo, mi abuelo,...

La concentración también necesita comer

Soy muy dispersa, pero no siempre lo fui. Es un defecto nuevo, se estrenó hace poco. Jamás me faltó concentración; de hecho, durante años presumí esta fortaleza: era sumamente...

Blog: Mejora tus habilidades, ¡juega ajedrez!

Nunca aprendí a jugar ajedrez, pero sí intenté hacerlo una vez. Recuerdo ese día, los años no han podido borrarlo de mi cabeza: tenía a mi abuelo enfrente, nos...
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