Médicos canadienses envían a sus pacientes de cáncer, autismo o depresión a observar pinturas y esculturas.

Si usted tiene algún padecimiento físico o está deprimido, párese frente a un cuadro que le guste. Le ayudará a sentirse mejor.

Al menos esto es lo que cree un grupo de doctores y de artistas en Canadá.

El 1 de noviembre pasado entró en marcha la iniciativa que invita al Museo de Bellas Artes de Montreal a quienes padezcan alguna enfermedad física o mental.

Los doctores afiliados a la Asociación Médicos Francófonos de Canadá entregan a sus pacientes una receta que vale por una entrada al museo para los pacientes, familiares y cuidadores.

“Disfruta de una visita gratis al museo para hacerte sentir bien”, dice el boleto.

Los proyectos de bienestar de este recinto cultural están dirigidos a personas con problemas alimenticios, autismo, discapacidades intelectuales o pacientes con cáncer.

También son candidatos los enfermos con problemas cardíacos, epilepsia, dificultades para aprender, amnesia o alzheimer.

Además, está pensado para personas que hayan pasado por una larga convalecencia o que acaben de recibir un diagnóstico grave, explicó Patricia Lachance, responsable de relaciones públicas del museo.

Con eso, las personas que lo requieran pueden acudir por un día al mayor centro artístico de la ciudad y uno de los 100 recintos más visitados en el mundo, el cual recibe a 1.3 millones de espectadores cada año.

Además de que se ahorrarán 23 dólares canadienses (unos 350 pesos), y podrán contemplar piezas de artistas como Joan Miró, esculturas y obras de arte decorativo.

Esto, para impulsar y favorecer el desarrollo y bienestar de personas convalecientes.

“Estoy convencida de que en el siglo XXI, la cultura será lo que el ejercicio fue para la salud en el siglo XX. Las experiencias artísticas beneficiarán la salud y el bienestar, de la misma forma que el deporte contribuye al cuerpo humano. Algunos escépticos recordarán que hace algunos años se creía que el deporte deformaba el cuerpo y afectaba la fertilidad de las mujeres”, asegura Nathalie Bondil, directora general y curadora en jefe del Museo de Bellas Artes de Montreal, quien lleva dos años impulsando esta iniciativa social.

“Así como los doctores recomiendan hacer ejercicio, así van a recomendar ir al museo”, agrega.

Arteterapia

“El arte tiene un efecto positivo en la salud mental y el bienestar de los individuos. Los programas son diseñados en colaboración con la comunidad de la salud y académica, y ofrecen un rango amplio de proyectos innovadores adaptados para personas que viven con algún trastorno mental, autismo o sordera”, detalla el museo en su página web.

Ana Bonilla Rius, experta en arteterapia, explica que cuando las personas están en contacto con esculturas, pinturas y materiales gráficos hay un beneficio, pues el espectador se vincula emocionalmente con lo que observa.

El arteterapia es una disciplina en la que se utiliza el arte como un proceso no artístico, sino terapéutico, que permite a la persona expresar sus emociones.

“Es un acompañamiento, y el arte es la herramienta fundamental del proceso”, afirma.

En muchos casos las personas mejoran, se puede acompañar a alguien y sanar emocionalmente, pero el arte no es un tratamiento desde el punto de vista médico, insiste.

Las experiencias que promueve el Museo de Bellas Artes de Montreal favorecen a individuos de todas las edades y no requiere un conocimiento artístico previo.

“El arteterapeuta no está llevado a hacer diagnóstico o asesoría estética de la imagen. En definitiva se busca capacitar al paciente para efectuar cambios y crecimientos en un nivel personal a través del uso de materiales artísticos en un entorno protegido y facilitador”, detalla el estudio “Arteterapia como herramienta de intervención para el proceso de desarrollo personal”, publicado por la Universidad
de Chile.

Actualmente, el Museo de Bellas Artes de Montreal opera como laboratorio académico en 10 proyectos sobre estos temas, y cuenta con un experto en arteterapia de manera permanente.

De la misma forma, Médicos Francófonos de Canadá se encarga de promover el ejercicio médico con respeto a los valores humanos.

Esto con el fin común entre ambas instituciones de acompañar a pacientes mediante las artes plásticas.

“Se trata de que las personas tengan un acercamiento al arte y también un momento amoroso con los que aman”, abunda la asociación en un comunicado.

“Entras a un museo y ves una obra que te conmueve, te saca de tu mal estado de ánimo. Es como abrir una ventana a un mundo, a lo mejor muy oscuro, donde hay alguna enfermedad, y salirte de ahí. El arte te lo permite, es muy poderoso”, subraya Ana Bonilla Rius.

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