El día era frío, una noche de invierno que jamás olvidaré, el viento viajaba a una velocidad de alto impacto, los golpes de la nieve no se sentían hasta que me topé con aquel departamento, el departamento 215 que quedaba en frente del mío y que guardaba muchos secretos y misterios, mismo que deseaban ser contados pero no había valiente que lo contará ni valeroso que lo escuchara.

Todo comenzó en una simple mudanza, me cambié de departamento, era normal, me estaba yendo mejor y deseaba más espacio, pude conseguir algo que se acomodaba a la perfección con mis necesidades y presupuesto, lo relevante de esto, fue el precio en el que lo conseguí, demasiado barato, eso me llenó pero nunca hubiera imaginado lo que el destino me tenía guardado.

Debo describir el edificio, viejo como ninguno, con más de 50 años, el inmueble albergaba miles de historias, sucesos relevantes que hoy quedaron desapercibidos o simplemente escondidos por los viejos periódicos y los antiguos inquilinos que hoy en día viven.

No pude investigar mucho, se afirma que ese edificio era utilizado por el gobierno, se les rentaba a la gente que estaba dada de alta por la psiquiatría de la ciudad, era una nueva forma de rehacer su vida, hubo violadores, gente enferma mental que se les autorizaba su alta médica por una cuestión de aglomeración que los hospitales psiquiátricos estaban teniendo en la década de los 50’s.

Cada habitación de cada departamento cuenta una historia diferente y poco común, hubo asesinatos y suicidios, pero el edificio como tal, sufrió un acontecimiento que hoy, sigue retumbando en cada pared, me refiero al incendio del 93, en un intento de remodelación, los cimientos fueron expuestos a temperaturas altas y sólo sobrevivió una niña, se registraron 23 muertos de 11 habitaciones en donde se afirma que 5 de ellos, eran niños, algunas personas aseguran que se les escucha en la noche jugando exigiendo que sean encontrados.

La edificación fue reconstruida, los departamentos bajaron drásticamente su precio por el terrible suceso, a pesar de eso, la gente siguió viviendo ahí, era cómodo y demasiado barato, lo malo es que nadie duraba más de tres meses, los antiguos inquilinos dicen que veían cosas raras, escuchaban ruidos anormales, incluso el de mantenimiento, no se animaba a salir de su cuarto después de las 10 de la noche.

Como siempre, en las historias puede haber más de una versión y normalmente la que es ajena a la tuya, es más dramática y exagerada, en ésta ocasión, no es así, mi versión es más escalofriante, no quería creer lo que me decían hasta que lo viví.

Recuerdo con exactitud el día de mi mudanza, todo iba bien, me percaté de un señor de avanzada edad que se mantenía en el recibidor del edificio, deduje que era por la temperatura que no salía, su aspecto era de una persona enferma, una mano se notaba que era más pequeña que la otra, su estatura era muy baja, quizá un metro con cuarenta y cinco centímetros, calvo con lentes y una mirada penetrante que ponía nervioso a cualquiera.

Una vez estando en mi nuevo hogar, comencé a sentir frío, pensé que era normal por las temperaturas del invierno, me di cuenta que adentro se percibía más baja la temperatura que afuera.

Estuve limpiando la casa, todo estaba bien hasta que tuve que bajar al sótano para tirar la basura, en el camino, sentí escalofríos que invadieron todo mi cuerpo, me ubicaba en el segundo piso de cuatro. Al bajar, estaba el señor de la entrada, aquel sujeto raro y enfermo que me dio la bienvenida con una mirada de enojo.

Llegué al sótano, entre varias sombras, pude dejar la basura en su lugar, el miedo me invadió y quise huir del lugar, mis piernas no reaccionaron y en vez de correr, me quedé parado, a lo lejos, justo en la puerta de salida de los autos, veo una sombra que está detrás de un Mustang del 2003, la sombra se va y ahora veo a alguien, una mujer, una mujer con cabello largo, negro y bastante maltratado, descalza con varias heridas en brazos y piernas, tenía puesta una bata. Comenzó a acercarse, sus pasos eran lentos pero entre más se acercaba, su imagen se distorsionaba hasta que mi cuerpo reaccionó y pude correr de ahí.

 

Mini novela de terror compuesta en varias partes.

Relato basado en hechos reales…

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