Soy muy dispersa, pero no siempre lo fui. Es un defecto nuevo, se estrenó hace poco. Jamás me faltó concentración; de hecho, durante años presumí esta fortaleza: era sumamente difícil que cualquier estupidez perturbara mi mente. Conmigo las distracciones llevaban las de perder. Y es que incluso las tareas más fastidiosas las realizaba sin caer en tentaciones. Pero los años no sólo arrugan la cara y quitan la ingenuidad, en mi caso han servido para robar mi capacidad de atención. He batallado con esto a diario, incluso, en el yoga, donde se supone que debo vivir el “aquí y ahora”. Lamentablemente, en vez de concentrarme en las clases, me distraigo detallando las flores de la plaza donde practico esta disciplina.

Buscando una solución para tratar este problema, me topé con una investigación interesantísima. Al parecer, y según un estudio de la revista Forbes, existen seis alimentos que ayudan a concentrarnos. El primero (y yo soy la que le otorga este prestigioso lugar) es mi alimento favorito: el chocolate oscuro. Decir que es delicioso resulta una redundancia, lo importante aquí es señalar que esto que para mí es más que una adicción, tiene un estimulante natural parecido a la cafeína que nos mantiene despiertos y alertas. Al igual que el chocolate, el té verde es otro de los alimentos que, además de darnos energía, nos mantiene enfocados. Ingerir una taza de esta infusión al día aporta cafeína a nuestro cuerpo, lo que nos permite mantenernos concentrados por mucho más tiempo.

Comer avena también resulta fundamental para quienes queremos conservar una atención plena. Es rica en proteínas y vitaminas, sobre todo en tiamina (vitamina B1), una sustancia que promueve el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Además, este cereal permite mantener la memoria a corto plazo en perfectas condiciones. Igualmente, debemos incluir en nuestra dieta el salmón, un pescado rico en ácidos grasos omega 3. Este alimento es esencial para el buen funcionamiento de nuestro cerebro, permitiendo, entre otras cosas, mejorar nuestra capacidad de enfoque.

Con el aguacate ocurre lo mismo; el consumo regular de esta fruta repleta de grasas saludables, permite mejorar nuestro nivel de concentración, ya que mejora las conexiones en el cerebro. Por último, esta publicación menciona los arándanos como una estupenda opción para los desconcentrados. Estas bayas de color oscuro son estupendas para mantener nuestra atención, pues son ricas en antioxidantes, lo que permite activar las enzimas protectoras del cerebro.

El estrés influye significativamente en nuestra concentración. La buena alimentación permite un equilibrio perfecto en nuestro organismo. Sabemos que muchas veces resulta complicado centrar nuestra atención en una sola tarea, mientras bloqueamos aquellos estímulos que no tienen relación con lo que estamos realizando. Necesitamos mucha disciplina y, sobre todo, bastante voluntad. Ciertamente, la buena alimentación es importante para la salud de nuestro cuerpo, pero no debemos olvidar que ésta también afecta el estado de nuestra mente. Quizá sólo debas incluir estos alimentos en tu dieta diaria para evitar las terribles distracciones. Quizá deba atiborrarme de chocolate negro, ¿quién sabe? Tal vez no he comido la suficiente cantidad como para alimentar mi escaza concentración.

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