Hay algunos eventos en la vida que siguen produciendo la magia de “la primera vez”. Eso me sucede con la nieve. Aunque este año aún no me he tirado en pleno suelo para hacer figuras de ángeles, sólo verla caer, es fascinante. Las pupilas se dilatan y se concentran en ver los bellos cristales de hielo escarchado, luego hacemos una toma panorámica y vemos como todo se empieza a cubrir de blanco.

Para quienes venimos de países muy cálidos, la nieve es un misterio que descubrimos en los programas de televisión, documentales  y las películas de cine. Es una tradición en esta época del año ver películas como Frosty, Santa Claus y muchas más del polo norte. Desde que somos niños soñamos con conocerla, tocarla, probarla y deslizarnos en ella.

Hay familias que programan sus vacaciones en invierno para visitar algún país del Norte y no quedarse con las ganas de conocer algún día la nieve y vivir la experiencia de la “blanca navidad”.

Pero para nosotros el sueño se hace realidad. Ya hoy Montreal luce un paisaje de postal. Todo esta cubierto de nieve y la temporada de los trineos, deslizadores y esquí, esta en pleno apogeo.

Para los niños estar en la nieve es como estar en la playa, no se resisten a tocarla y jugar con ella. Para nosotros los adultos talvez el efecto sea más romántico, y hasta podríamos limitarnos a disfrutarla a través de la ventana con una taza de chocolate caliente o una copa de vino (aún mejor!).

Hoy en la mañana nevó de forma fascinante, los cristales de hielo caían espesos y de diversos tamaños hasta formar hermosos copos, era difícil concentrarse en otra cosa que no fuera ver caer la nieve!

Algo más que el bello paisaje

La nieve es bella, pero aquí también nos toca aprender que puede ser tan exótica como diversa y hasta peligrosa, según como cae y en lo que se transforma, luego de su precipitación.

Para los que viven el primer invierno en Montreal, no está de mas comentarles que es muy frecuente caerse en esta época del año. Las capas de hielo que quedan casi invisibles en el suelo, son responsables de muchos accidentes y aunque dicen que “el que se cae en Montreal tiene garantizado el éxito”, no quisiéramos que pasara la noche buena recuperándose de una fractura.

Comparto algunas definiciones de nieve, aprendidas en las clases de francés:

Nieve polvo (Poudrerie),  borrascas de nieve muy fina, arrastrada por el viento. Es la nieve que cae como harina o polvo, su consistencia es muy ligera y no se puede atrapar entre las manos.

Agua nieve (La neige fondant), es la llamada nieve húmeda, porque contiene mucha agua. Esta nieve cae a temperaturas no tan frías y se derrite con facilidad.

Lluvia engelante (Verglas), es una tormenta acompañada de hielo, el resultado  son las capas de hielo que quedan en el suelo, muy difíciles de ver y que hacen que patinemos y caigamos de boca, o de espalda. Muy peligroso.

Nieve granulada (Neige granulée) es la que en el transcurso del tiempo, se va volviendo granulada y húmeda, y se asemeja al hielo de los granizados o pescaderías.

Seguramente hay aún mas variaciones de nieve que seguiremos conociendo y experimentando mientras continuemos viviendo en este bello país del norte, por ahora los invito a seguir disfrutando del hermoso paisaje que nos ofrece Montreal, a pocos días de la navidad.

 

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