La complejidad de la enfermedad

A pesar de las drásticas consecuencias, palpables, de la cruda realidad que vivimos, cuando las principales muertes en el mundo, son por diabetes e hipertensión, permanecemos cruzados de brazos, a sabiendas que esta característica de salud fue  provocado por el exceso del alcohol y las drogas, el borracho, como yo, en su nefasta carrera alcohólica, pierde su dignidad, salud, sano juicio, integridad, ingresos, aprovechamiento del tiempo, pierde la oportunidad de convivir y de disfrutar a su familia, se mantiene distante ante el núcleo familiar, por  supuesto, negado, soberbio y aferrado a ternarse hasta la última gota de licor, o el último jalón de cocaína, a pesar de los pesares de esta perra, si perra enfermedad perversa del alma, maldita enfermedad del alma, contagiosa, burlona, sutil, progresiva, incurable, mortal, devastadora, no tenemos la conciencia de prevenir este mal en niños y jóvenes, por el contrario, muchos padres cometemos injustos errores al echarle más gasolina a la hoguera, el alcoholismo, es la causa que más muertes provoca en el mundo, es el picaporte a otro tipo de drogas, también, es el detonador de la familia, es aliado del divorcio y de la violencia doméstica, de los trastornos mentales, alimenticios y sexuales, esta enfermedad, es una maldición, quien vive con un borracho nefasto, sabe de lo que estoy hablando, y el termino es borracho, pero igual, quiere decir, borracha.

El borracho, sabelotodo.

El alcohol desinhibe al más tímido, a ese tipo raro, callado, lleno de complejos y después de la tercera copa, comienza a hablar y hablar, puede pasarse toda una tarde noche, como yo, en una cantina, hablando de política nacional e internacional, emitiendo juicios, criticando fuertemente al Presidente, a los políticos puede repetir y repetir una y otra vez el mismo tema, tomara una pose corporal para acreditar su conocimiento del caso, dibujara su mensaje con sus gestos y manos, habrá de ponerle énfasis al tema, hablando, sin duda de lo que no sabe, de igual manera, se le da por sentirse superior a cualquiera, se adueñara del micrófono, dirá cosas, sin conocimiento de causa, y en la borrachera, sería capaz de cambiar al mundo, de mejorar la económica nacional, sus propuestas tendrían eco en el Congreso de la Unión y destilara soberbia en sus conversaciones de sabelotodo, por supuesto que él personalmente es amigo de gente importante, de gobernadores y de ahí pa adelante, pero nunca dice por ellos que siente, porque si lo dicen le rompen los dientes, así decía la canción de Ferrusquilla El Camisa de Fuera, -Borracho hasta espanta.-

Pero un beso de amor, no se lo das a cualquiera…. El beso..

Tuve un amigo besucón, después de perder el juicio, le daba por besar al cantinero, a los meseros, a los taqueros, a los de la tabla de baño y ya entrando en gastos pues ahí se quedaba, a nosotros en cierta manera nos respetaba y una noche, todos hasta el gorro de borrachos, íbamos caminado por la avenida 16 de septiembre en ciudad Juárez Chihuahua, México, cantando,  riéndonos de todo y de nada, cando nuestro amigo se quedó en una esquina platicando  con un travesti, nosotros nos dimos cuenta a media cuadra y nos regresamos, cuando vimos el espectáculo, nos tirábamos al suelo de la risa y cada uno de nosotros le gritábamos.- Daniel, Daniel!!!!!, es maricon, y a este amigo, ahogado de borracho, le valía gorro, seguía deleitándose con su encuentro bucal, su espectacular ligue y eran unos, o más bien fueron unos santos Besotes de película. Es maricon, es maricon!!!!. Que importa nos dijo.’ A mí me supo muy rico.’ Hay borrachos que les da por hacerse pasar como maricon, les gusta bailar, jotear, cantar y moverse como Juan Gabriel y en su sano juicio, son más machos que el Charro Avitia, claro, hombres casados, con hijos, que andando borrachos se trasforman y son más mujeres que las mujeres, así actúa el alcohol en ellos.-Bueno, el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.- O no_ Hay mujeres que alcoholizadas se transforman son extremadamente promiscuas y pierden los estribos, al día siguiente no se acuerdan con quien perdieron, luego se embarazan y desconocen quien fue el causante.

Sobrados de soberbia, o soberbia extrema.

El alcohol trasforma las emociones , la manera de pensar y de actuar, pierdes el sano juicio y no hay cosa más insoportable que un borracho prepotente, soberbio, hijo de papi que con la mayor facilidad insulta, denigra, devalúa, humilla, ofende, agrede a cualquiera, yo  lo hice infinidad de veces con mi esposa, con meseros, con agentes de tránsito, me sentía el amo y señor del universo, abuse de mi posición como comunicador, una noche, cuando se terminó el horario permitido, los meseros nos pidieron que por favor ya nos saliéramos y en la salida, alguien de ellos, amablemente me cambio el vaso, rápidamente me lo arrebató corridamente y de buenas, me dijo, Jefe, no se vaya a caer y pueda cortarse. Me sentí ofendido yo quería a fuerzas el vaso de vidrio y explote en ira, insulte a los meseros, presumí a los cuatro vientos quien era yo, les  dije hasta de lo que se iban a morir, ellos, los meseros, cansados de mi mala copa, de mi repetido discurso, se metieron al bar y cerraron las puertas, enfurecido tome una piedra y rompí el cristal, me fui a mi oficina y con papel membretado de la empresa, redacte una carta al Gerente del Hotel y del Bar, manifestándole mi malestar por la gran ofensa que los meseros me habían  hecho, fui después de un par de horas a  entregarla personalmente, exigiendo una disculpa, como en muchos otros sucesos en mi vida de borracho, de victimario, me hice pasar por víctima, lo viví, así fui, hoy Gracias a Dios, trato a las personas como deseo ser tratado con respeto y cordialidad, trato y hago un esfuerzo por no ser el mismo prepotente de siempre,  el alcohol y las drogas me transformaban en un verdadero nefasto y de soberbio, no quería ayuda, ni la pedía, me hundí en mis propias creencias. Yo puedo con el alcohol y las drogas.-

Borracho, mala copa.

Así como hubo cosas negativas en mis borracheras, creo, que no fui un mala copa, pero debo de reconocer mis malas actitudes como cuando borracho y drogado, trate de matar a mi mujer, borracho y drogado rompía ceniceros, vasos, platos y los estampaba en el suelo o en la pared, fui, de todo y sin medida, pero como mis malos amigos, mi temperamento, la mayor parte de mis parrandas, era de tranquilidad, pero con frecuencia me topaba con borrachos mala copa, igual que yo, tragando alcohol en la cantina toda la tarde y noche, hablando de todo y de nada, luego, el mala copa comenzaba a provocarme, a retarme e insultarme, me agarre a trancazos, a puño cerrado con gente que conocí apenas esa noche, con mi hermano, con muchos borrachos como yo, me veo, ahora, lleno de ira, tirando patadas y golpes con rapidez y puntualidad a un par de borrachos que me retaron en plena Glorieta de Insurgentes, en la ciudad de México, yo no sé de donde sacaba tanta fuerza y habilidad, tal vez, sería la porra de un autobús urbano que estaba viendo el espectáculo y los pasajeros, me echaban porras. Fui mala copa en la casa de mis padres, no hubo día de las madres,  navidad, año nuevo o cualquier otra festividad que no saliera de pleito con mi hermano, mi cuñado se encargaba de amarrar navajas y los dos, giritos como gallos de peleas nos enganchábamos y nos metíamos al redondel al  son que mi cuñado quería y no nos importaban las lágrimas de mi madre, ni de mi esposa, queríamos pleito  a fuerzas, luego, cada quien agarraba sus alianzas e involucrábamos a toda la familia, fueron muchas noches, muchos eventos de neurosis, de odio, de pleito, que dejaron amargos recuerdos y todo por el maldito alcohol, claro, que sembré y deje un mar de resentimientos por ser un borracho, mala copa, no le echo la culpa a nadie, si hubiera estado bueno y sano, jamás habría salido el monstruo que llevo por dentro, ese cavernícola emocional que por ahora, mantengo dormido.

El que canta sus males, espanta.

Para boca, de borracho, oídos de cantinero. Un borracho inmaduro como yo, un enfermo emocional, destila sus resentimientos a los cuatro vientos y ya pasado de copas, comenzaba a curarme, a sacar mis penas con mis amigos de la mesa de domino, en cualquier oportunidad los agarraba de consejero matrimonial,  desahogaba mis penas,  lo mismo que con el Chato, el mesero,  que con Don Guillermo, o el profesor Contreras, como cualquier borracho, yo quería escuchar lo que me convenía, lo que se acercaba más a mi verdad, y recuerdo, que hasta lloraba, me conmiseraba, y los abrazaba, les decía, tantas cosas porque no veía la realidad de mi enfermedad, por supuesto, era un hipócrita, un gran actor merecedor del Óscar, porque como en la guerra, nomás decía, es que me dijo, es que me hizo, es que esto, es que aquello, pero no decía todo lo que yo hacía, lo que le decía, no les decía, como se sentía ella por pasarme todas las tarde noche en las cantinas y llegar a la casa destilando alcohol hasta por los poros, como se sentía porque yo le di la espalda a mis hijos, me refugie en el alcohol  y en mis malas actitudes, en mis juicios y en mis defectos de carácter, el alcohol, era un detonador del mil mascaras que he sido, una máscara para esto, una máscara en la casa y otra en la cantina. Hay mucha tela de donde cortar, un historial que hay  que contar y una recuperación que no termina, hay tantos tipos de borrachos, melancólico, chistosito, hablador, irresponsable y tantas características más, que hablar de ellas, es hablar de mi.- Sí se puede vivir libre de alcohol y drogas.- Tratamiento ambulatorio, sin necesidad de anexarse, sin internamientos, dos meses efectivos, más de 350 temas, para jóvenes que inician y para todos aquellos que estén muertos en vida, atrapados sin salida.- Gracias por escribirme y más por leerme.- [email protected] Sigue la huella en Twitter.- @teo_luna, búscame en Facebook, en [email protected], 614 256 85 20.

 

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