Alguien dijo una vez que quien conoce dos lenguas tiene dos almas, y es que hablar más de un idioma no solo te ayuda a comunicarte con un mayor número de personas, sino que, además, puede ayudarte a mejorar ciertas habilidades cognitivas, regular tus emociones y desarrollar el cerebro y prevenir su deterioro.

Aunque algunas personas todavía piensan que enseñar dos idiomas a los niños pequeños puede confundirles, lo cierto es que también resulta beneficioso para ellos. Estos son los resultados más interesantes de algunas investigaciones sobre los beneficios de ser bilingüe:


1. Crecimiento del cerebro.

Investigadores de la Universidad de Lund compararon un grupo de estudiantes universitarios con un grupo de personas que aprendieron a hablar con fluidez un nuevo idioma en trece meses. Antes de empezar, y tras tres meses de estudio intensivo, les hicieron escáneres mediante resonancia magnética a ambos grupos y vieron que, mientras que la estructura cerebral de los universitarios permanecía sin cambios, determinadas partes del cerebro de los estudiantes del nuevo idioma habían crecido. Las partes que crecieron fueron el hipocampo (implicado en el aprendizaje de nuevo material) y tres áreas de la corteza cerebral.

2. Ayuda a regular las emociones.

Conocer dos idiomas puede también ayudarnos a regular las emociones negativas. Cuando las personas bilingües cambian de un idioma a otro, también cambia el modo como experimentan las emociones. Si estás en un estado emocional especialmente negativo, empezar a hablar en tu idioma no natal, que es menos emocional, puede ayudarte a sentirte mejor. Además, contar ciertas experiencias puede producir respuestas emocionales más intensas cuando utilizas tu idioma natal que cuando lo haces en el otro idioma que conoces.

3. Protección contra el Alzheimer.

Otros estudios han mostrado que las personas bilingües pueden estar más protegidas contra la enfermedad de Alzheimer. Las personas bilingües, que constantemente deben cambiar entre un idioma y otro, están usando más su cerebro y manteniéndolo más activo. Eso hace que sus cerebros estén más preparados para compensar la atrofia causada por la enfermedad de Alzheimer. Así, para que una persona bilingüe muestre el mismo nivel de deterioro cognitivo que una monolingüe, su cerebro tiene que llegar a estar el doble de atrofiado.

4. Mejora la atención en niños.

Ser bilingüe también tiene beneficios para los más pequeños, pues son capaces de estar más atentos y distraerse menos que los que solo conocen un idioma. A los 24 meses de edad, son mejores en el control de la atención, aunque pueden tener un vocabulario un poco más pequeño en cada idioma.

5. Mejora en determinadas habilidades cognitivas.

Otro estudio realizado con niños, mostró que los bilingües superan a los monolingües en habilidades de solución de problemas, aritmética y pensamiento creativo. De nuevo, estos resultados parecen deberse al estado de alerta mental que se necesita para cambar entre dos idiomas, que contribuye también a desarrollar otras habilidades cognitivas. Al analizar el vocabulario de los niños bilingües, los investigadores vieron que sus descripciones eran más detalladas y ricas. También encontraron que eran superiores en atención selectiva (la capacidad para centrar la atención en lo más importante e ignorar lo que no lo es).

6. Mejora en la codificación de sonidos.

El bilingualismo también es capaz de cambiar cómo el sistema nervioso responde ante el sonido. En un estudio, el cerebro bilingüe era mucho mejor al codificar la frecuencia de los sonidos del discurso que subyacen a la percepción del tono y agrupamiento de objetos auditivos. Son mejores para detectar sonidos lingüísticos relevantes y descartar los que no lo son. “El sistema auditorio del bilingüe es muy eficiente, flexible y centrado en el procesamiento automático del sonido, sobre todo en condiciones de escucha nuevas o que suponen un reto.”

7. Toma de decisiones.

Investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que, en los negocios, las personas toman decisiones más racionales cuando piensan en un problema en su idioma no natal. Como hemos visto, esto se debe a que el idioma no natal tiene menos carga emocional. Las respuestas emocionales pueden estar más motivadas por el miedo u otras emociones que nos hacen tomar decisiones erróneas. No obstante, esto no significa que usar la emoción para decidirnos sea malo. En muchas ocasiones tomaremos mejores decisiones si nos dejamos guiar por las emociones, como cuando tenemos que decidir entre dos opciones con similares ventajas e inconvenientes. Pero si crees que tus emociones pueden estar interfiriendo y eres bilingüe, cambia de idioma para pensar en ello.

Fuente: About.com

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