Pongamos las copas en el viento, despidamos el 2020 como debe de ser y recordemos que el mañana es incierto, lo que tenemos asegurado es el presente, vivámoslo con la mejor actitud posible. Perdonemos a las personas que no creíamos poder perdonar, enviemos ese mensaje que tanto nos gustaría que nos llegue y cantemos nuestras canciones favoritas, no sabemos si los artistas están asegurados para el futuro o peor aún, si nosotros tenemos el pase que nos sitúe en el mañana.

Quisiera decir tantas cosas, pero sé que a muchos les incomodaría escuchar a un loco que dice la verdad, lamento afirmarles que la verdad es la que termina por ser loca y aunque un año lleno de tormento terminó, los depredadores andan sueltos, están quitando la libertad del inocente, es fácil de identificarlos, no usan cubre bocas.

Bonita es la forma en que el ser humano se adapta a las diversas situaciones o castigos que nos pone la vida, somos unos campeones por resistir lo que hemos resistido, hay grandes bajas así que pido un brindis por aquellas personas que nos dejaron, levantemos las copas y en vez de chocarlas con el de a lado, miremos al cielo y digamos “Por ti no me rendiré ¡Salud!”

Hay tanta risa que no hemos caído en agonía, aprendimos a tomar con humor lo desastroso que representa nuestra actualidad, sería tan perfecto ver reír y bailar al muerto por encima de su tumba, lo malo es que ni tumbas hay, ya no caben en los panteones y modestamente se les encuentra la paz eterna con una humilde bolsa negra de plástico.

Estoy convencido que el 2021 será muy bueno, hablo por mí, ya no confío en la sociedad ni mucho menos le dejaría en sus manos mi esperanza. La fe poco a poco se termina y ese es el verdadero problema, no reconocemos lo poco que tenemos, hace años que no agradecemos por la salud, ni pedimos por la estabilidad emocional, espiritual y mental.

Brindo por los que critican mi falta de humildad cuando son los primeros en no darle la mano al hermano caído, brindo por los que regalan un like sin entender que allá afuera puede ser que alguien necesite un corazón. Por último, brindo por la gente que no comprende el verdadero valor de la libertad, que no ve que la riqueza no radica en las joyas, se mantiene en una máscara.

Por un 2021 con más recapacitación, valor familiar, encuentro espiritual, conocimiento personal y pan con agua en todas las neveras por todas las estaciones del año. Lo demás se puede considerar vanidad, si eres vanidoso, tienes mi respeto, busca el sentido de la felicidad sin perjudicar a los demás.

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