A la pequeña Ever Hisko, médicos la diagnosticaron con el síndrome de Angelman, pero a pesar de esto la pequeña nunca pierde la energía para jugar.

A Ever Hisko, de apenas tres años, le diagnosticaron recientemente el síndrome de Angelman. Esta condición hace que la pequeña canadiense, residente de la ciudad de Ontario, duerma apenas 90 minutos al día.

Si bien ese síndrome no le afecta el sueño, Ever no puede hablar y para comunicarse debe apuntar a las imágenes. Asimismo, sus períodos de atención son breves y alza constantemente los brazos, consigna Daily Mail.

Por su condición, sus padres, Robin Audette y Kirk Hisko, pocas veces pueden dormir más de seis horas por noche. Incluso se deben turnar para que Ever esté siempre acompañada.

“Somos humanos y necesitamos dormir, pero ella no lo hace. Es increíble. Puede funcionar sin dormir y seguir siendo feliz”, declaró Robin, su mamá.

Su padre, Kirk, elogió la actitud de la pequeña a pesar de sufrir ese extraño síndrome. “Ella es increíble. Nada la baja ni la detiene, y nunca deja de intentarlo”.

“Ella ni siquiera parece darse cuenta de que no está haciendo algo que todo el mundo hace, porque está tan bien, envía tanto amor”, agregó.

Desde temprano la familia notó que Ever no estaba progresando como el resto de los niños, por lo que buscó un consejo médico. Después de varios diagnósticos fallidos, un pediatra les habló del síndrome de Angelman.

Según lo explicado por los médicos a la familia, este síntoma no tiene cura.

Vea el video con la historia:

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