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sábado, 16 febrero 2019

BLOG – La felicidad: un estado de ánimo que se aprende

Más de una vez nos hemos tropezado con personas que, seguramente, cuando nacieron, en vez de llorar, sonrieron. Individuos excesivamente alegres que no permiten que nada les cambie su estado...

Un cubo de infinitos colores

Mi abuelo tenía un cubo de Rubik; ese famoso rompecabezas mecánico tridimensional que todos conocemos. Cuando el cubo perdió color, debido a los innumerables intentos por resolverlo, mi abuelo,...

Las películas románticas: ¿dañinas por naturaleza?

Seamos sinceras, a todas nos gustaría tener a nuestro lado un hombre como Noah, el protagonista de la película The Notebook. Cualquier mujer desearía poder vivir una historia como...

Después de Halloween… ¡a comer calabazas!

En mi casa nunca se celebró Halloween. De hecho, no es una tradición venezolana, aunque ciertamente muchos se adueñen de esta costumbre para tener una excusa que les permita...

Blog: ¡Bendita superstición!

Cuando tenía que presentar un examen en la universidad, llevaba en algún bolsillo una pulsera con esferas de colores, muy fea por cierto. Ese amuleto era efectivísimo para salir...

Amores que matan

Una vez conocí a unos abuelos que, aunque no eran los míos, por un tiempo quise tanto como si lo fueran. Más allá de lo extraordinarios que eran, siempre...

No somos delfines: la importancia del sueño reparador

Últimamente, el insomnio ha sido mi compañero más incondicional de todos. Aparece cuando no debe y me interrumpe uno de los momentos más felices del día, el momento de...

Caracas quedó pequeña

Llegó septiembre y su llegada coincidió con una actividad muy especial en Venezuela: una marcha. Una marcha diferente a las otras; una muy importante y sumamente hermosa. Más que...

Blog – Las lágrimas nunca están demás

A nadie le gusta llorar. Eso de tener la cara mojada y los ojos hinchados es una pérdida de glamur total. No sólo nos pone feos, llorar es desagradable...

La meditación y sus trucos

No puedo meditar. No sé hacerlo, no entiendo cómo la gente lo hace. No logro mantenerme quieta, inmóvil, con los ojos cerrados… No soporto permanecer así por minutos, minutos...

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