jueves, 19 septiembre 2019

Blog: ¿Por qué debemos aprender varios idiomas?

Una amiga me dijo una vez que la vida era demasiado corta para aprender alemán. Estábamos conversando de lo difícil que era, y de mi frustración por no haberlo...
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Renunciar al resto

Detesto decidir. Prefiero que otro lo haga por mí o que la vida me obligue a hacerlo. Quizá parezca cómodo y hasta cobarde; sin embargo, para mí no tener...

Blog: El coleccionismo, una acumulación de beneficios

Mi bisabuela coleccionaba elefantes. Cuando la visité hace 15 años, pude darme cuenta de su extraña afición por acumular figuras con la forma de este animal. Estaban regados por...

Blog: ¡Sonriamos más!

Siempre he tenido cierta desconfianza hacia las personas que se muestran extremadamente felices ante la vida. Que sonríen los lunes, cuando madrugan o al momento de entrar a un...

No somos delfines: la importancia del sueño reparador

Últimamente, el insomnio ha sido mi compañero más incondicional de todos. Aparece cuando no debe y me interrumpe uno de los momentos más felices del día, el momento de...

Un bolsillo lleno de galletas

Siempre pensé que el origen de aquella galleta estaba dentro de un bolsillo. Luego crecí y entendí que aquel bolsillo, cocido a esa camisa de botones, sólo servía para...

La hipnosis: más allá del misterio de una técnica ancestral

Una vez intenté entrar en estado de trance: acudí a una persona experta, de esas que hacen hipnosis. Como suelo creer en todo, tenía bastante fe en aquello. Con...

Lo bueno del chocolate

Si me dieran a escoger un alimento que tuviera que comer el resto de mi vida, ese sería, sin duda alguna, el chocolate. Quizá debería ser más inteligente; elegir,...

La vainilla: rica y beneficiosa

Adoro el olor de la vainilla. Sí, quizá en estos momentos algunos arruguen la cara y sientan asco sólo al pensar en ese aroma tan particular, tan dulce. Pero...

Lo bueno de recordar lo bueno

Puede sonar demasiado sincero y vacío, pero me gustan las películas en las que no tengo que pensar. No es que las “profundas” sean malas, a veces hasta me...