Mi mamá es fanática de las dietas, sobre todo de las que aparecen al final de las revistas. Adora recortarlas, meterlas en carpetas, pegarlas en la nevera y hacerlas a su pie de la letra. Por años las leí todas y, aunque afortunadamente nunca tuve que hacer ninguna, me las sé de memoria. Tal vez mi interés por los alimentos nació de tanto leer recortes llenos de ingredientes lights y promesas (a veces) falsas.

            Aprendí mucho de las dietas, pero más de los alimentos. Me encanta investigar sobre las maravillas que esconde todo lo que consumimos, porque soy una fiel creyente en eso de que “somos lo que comemos”. Y es que los alimentos no solo existen para hacernos engordar cuando abusamos de ellos. Todo lo contrario, son una fuente de energía, nos nutren, influyen en nuestro carácter y son capaces, incluso, de embellecernos.

            Debemos ser inteligentes al comer; de esta forma, además de mantenernos sanos, luciremos más lindos. Aun cuando hay muchos alimentos que podrían mejorar nuestra apariencia, estos son algunos de los más relevantes:

Frutas o verduras naranjas, verdes o rojas. Los carotenos que encontramos en este tipo de alimentos embellecen a cualquiera. El color de esta sustancia le brinda un hermoso tono a nuestra piel y esto, evidentemente, nos ayuda a lucir más atractivos. Solo debemos acostumbrarnos a comer zanahorias, brócolis y naranjas si queremos evitar vernos pálidos como la nieve.

Chocolate. Para que el chocolate tenga el efecto que queremos (el de lucir radiantes), debe ser oscuro. Es importante elegir aquellos sin colorantes ni azúcares añadidos, y evitar los que contienen leche, ya que las proteínas de este lácteo interfieren en los efectos antioxidantes del cacao. Lo más recomendable es consumir el chocolate amargo; eso sí, sin arrugar la cara para no ganar líneas de expresión de manera innecesaria.

Cítricos. Los cítricos son ricos en vitamina C, un poderoso antioxidante (imprescindible en la formación del colágeno) que mejora la apariencia de la piel y previene el envejecimiento prematuro. Si queremos aprovechar los beneficios de esta sustancia, no tenemos que consumir las pastillas masticables que, además, manchan los dientes; solo hay comer limones, kiwis, tomates, fresas y pimientos.

Pescados y frutos secos. Algunos alimentos como los pescados (sobre todo los azules) y los frutos secos son ricos en omega 3, un tipo de ácido graso que, al igual que la vitamina c, es antioxidante y mejora la apariencia de nuestra piel y cabello. Asimismo, los frutos secos son ricos en vitamina E, otro potente antioxidante conocido como la vitamina de la vida que nos protege de los radicales libres y nos hace lucir hermosos de pies a cabeza.

Agua. Este vital líquido hidrata nuestra piel, le da flexibilidad y mejora la apariencia de nuestro cabello y uñas. Son muchos los beneficios del agua, pero, indiscutiblemente, tener el hábito de tomarla evitará que, entre otras cosas, nos veamos arrugados como pasas.

            La comida puede ser la culpable de que muchos vivan tapizando sus neveras con dietas para adelgazar, pero también la razón para sentirnos bien y vernos más lindos. La mayoría de estos alimentos ya los incluimos en nuestra dieta diaria, pero quizá no los ingerimos con la regularidad que desearíamos. Aprovéchalos más, y comienza a verte bello sin mucho esfuerzo.

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